Dermatofito en uñas

Una infección frecuente que requiere diagnóstico preciso y tratamiento médico adecuado

Infección fúngica de las uñas

El dermatofito en uñas, también conocido como infección por dermatofitos ungueales, es una de las causas más frecuentes de hongos en las uñas, especialmente en las uñas de los pies. Se trata de una infección producida por hongos que se alimentan de la queratina, alterando progresivamente el aspecto y la estructura de la uña.

El dermatofito en uñas puede avanzar lentamente, pero sin tratamiento adecuado tiende a cronificarse y extenderse a otras uñas o a la piel circundante, afectando tanto a nivel estético como funcional.

Otra de dermatofito en uñas sin piedad

El Dr. Felipe Partarrieu Mejías

Nos ofrece un enfoque médico personalizado para curar los dermatofitos en uñas.

¿Cómo se presenta el dermatofito en uñas?

Aunque muchas veces no produce dolor al inicio, el dermatofito ungueal puede avanzar de forma silenciosa y empeorar con el tiempo si no se trata correctamente.

Tratamiento del dermatofito en uñas

Cada paciente presenta un grado de afectación distinto, por lo que el tratamiento del dermatofito en uñas debe adaptarse siempre a cada caso concreto. Las opciones terapéuticas pueden incluir:

Tratamiento médico personalizado

En casos en los que la infección no responde adecuadamente a tratamientos tópicos o presenta una afectación extensa, es fundamental un seguimiento médico especializado que permita controlar la evolución y ajustar el tratamiento según la respuesta de la uña.

El objetivo no es solo eliminar el hongo, sino recuperar progresivamente una uña sana y prevenir nuevas infecciones.

Atención continuada en Unederma

El Dr. Felipe Partarrieu Mejías entiende que el dermatofito en uñas es más que un problema estético. Por eso, acompaña a cada paciente con un plan terapéutico claro, revisiones periódicas y un seguimiento cercano que permita valorar la evolución real de la uña a lo largo del tiempo.

El tratamiento de los hongos en las uñas requiere constancia, control médico y una correcta educación del paciente para evitar recaídas y contagios.

“La clave no es solo tratar la infección, sino ayudar al paciente a entender su problema, el tratamiento y qué puede hacer para prevenir que vuelva a aparecer. La comunicación y el seguimiento marcan la diferencia.”